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 Consejos para mantener una buena sonrisa

No hay mejor complemento que una sonrisa bonita. Mantener nuestros dientes blancos y radiantes es una tarea que exige dedicación, ya que continuamente estamos expuestos a elementos que afectan a nuestra salud bucal: tabaco, café, azúcar…

El objetivo es evitar que se forme placa en la superficie de los dientes, ya que ésta es el principal foco de bacterias para nuestra boca. Esto no es solo cuestión de combinar la alimentación y el cepillado. Muchas enfermedades y tratamientos médicos pueden llevar a la decoloración de los dientes, como la quimioterapia.

La edad y la genética también influyen en el color de nuestros dientes. Conforme pasan los años, la capa exterior del esmalte se vuelve más fina, y nos hace más vulnerables a la decoloración.

Si a pesar de llevar una correcta higiene bucal no conseguimos el blanco esperado, lo más recomendable es acudir a un especialista.

 

 

Los tipos de manchas del esmalte

Las manchas que aparecen en la superficie del diente se llaman manchas extrínsecas, y se producen como resultado de consumir bebidas y alimentos coloreados, fumar y el desgaste diario.  Las manchas extrínsecas más superficiales se pueden eliminar con el cepillado y una pasta blanqueadora. Las más resistentes, requieren un mayor esfuerzo, como un tratamiento de blanqueamiento en la consulta del dentista. Si no se eliminan adecuadamente, las manchas pueden penetrar totalmente el esmalte, pasar a la dentina e incrustarse allí.

 

mancha extrínseca

mancha extrínseca

 

 

Cuando las manchas se forman en la parte interna del diente se llaman manchas intrínsecas que se originan por traumas (golpes, accidentes),  por envejecimiento, exposición a sustancias o medicamentos como la tetraciclina durante la formación del diente, o a una ingestión excesiva de fluoruro (flúor).  En el pasado, se consideraba que no era posible corregir las manchas de este tipo, pero en la actualidad los expertos en odontología cosmética cuentan con diferentes tratamientos para mejorarlas.

 

 

 

 

mancha intrínseca

mancha intrínseca

 

Causas más comunes de las manchas de los dientes

Edad: hay una correlación directa entre la edad y la coloración del diente. Con los años, el esmalte se oscurece debido al uso y al desgaste diario y continuo, así como a la acumulación de las manchas.

Genética: cada persona nace con un tono de esmalte particular, más claro o más oscuro.  Otras tienen un esmalte más opaco o más traslúcido.  Las personas con esmaltes más opacos y gruesos tiene una ligera ventaja sobre las demás: sus dientes parecen más claros y brillantes y responden mejor al blanqueamiento. Los dientes más delgados y más transparentes – más notable en los dientes frontales- tienen menos cantidad del pigmento necesario para el blanqueamiento.

Bebidas y alimentos: el consumo habitual de café, cola, vino tinto, té, zanahorias, naranjas y otras bebidas y alimentos de color intenso, pueden ir manchando los dientes con el paso de los años.  Más aún: los alimentos ácidos como las frutas cítricas y el vinagre pueden erosionar el esmalte. Como resultado, éste se torna más transparente y deja ver la dentina amarillenta que queda debajo.

El  hábito de fumar: la nicotina va depositando residuos de color café que se van adhiriendo a la estructura del diente y causan una mancha intrínseca.

Químicos y medicamentos: el consumo de antibióticos como la tetraciclina y la  doxiciclina mientras se forman los dientes (antes de los 8 años de edad),  puede producir manchas grisáceas o de color café, difíciles de quitar. Los enjuagues bucales que contienen clorexidina, los antihistamínicos como el Benadryl, los medicamentos anti psicóticos y para la hipertensión también pueden decolorar los dientes.

Rechinar de dientes: el bruxismo, por lo general asociado al estrés, añade más cuarteaduras al esmalte y causa que los bordes cortantes se oscurezcan.

Malos hábitos de higiene dental: el no cepillado frecuente de los dientes o el hacerlo mal, si no se elimina la placa dental, también puede causar la decoloración de los dientes.

Exceso de flúor: ya sea por el medio ambiente, a través del agua del grifo, o el uso excesivo de enjuagues, pastas dentales y suplementos de fluoruro.

Materiales dentales: algunos tipos de amalgamas, especialmente las que contienen sulfuro de plata, pueden darle una sombra grisácea al esmalte.

Tratamientos: la radiación y la quimioterapia para el cuello y la cabeza también pueden causar decoloración de los dientes.

resultados antes y después del blanqueamiento dental

resultados antes y después del blanqueamiento dental

 

 

 

 

Consejos para un correcto cepillado dental

 

Una higiene dental adecuada es la clave para mantener tus dientes blancos, limpios y sanos. Los dentistas recomiendan cepillarse los dientes tres veces al día, es decir, después de cada comida.

No hay excusas para no hacerlo, ya que cuando nos saltamos un cepillado estamos dejando que las bacterias actúen libremente. Pero además de tener estos hábitos, hay que hacerlo bien y tomarse un tiempo para un correcto cepillado, ya que puede resultar contraproducente si dañamos los dientes e irritamos las encías.

¿Cuándo y cómo cepillarnos?
La principal razón para cepillarse los dientes inmediatamente después de comer es porque debemos eliminar la placa bacteriana que si no se toca, deteriora la superficie central. Estas bacterias se encuentran constantemente en la boca, pero su acción nociva tiene lugar tras ingerir alimentos, ya que también se nutren de ellos. Además, el cepillado debe tener lugar 30 minutos después de la comida como máximo, ya que después las bacterias ya habrán realizado su destructiva labor.

Por otro lado, resulta perjudicial utilizar mal el cepillo si se mueve con fuerza en sentido horizontal hacia uno y otro lado. Aunque es lo más cómodo, es lo menos recomendable, ya que arrastra las bacterias sobre los dientes, mientras que con el cepillado vertical estamos eliminando la placa.

 

 

¿Cepillo eléctrico o manual?

el cepillado de los dientes explicado en imágenes

Los cepillos dentales eléctricos intentan imitar el cepillado manual de diversas maneras. Unos se mueven de lado a lado, otros de forma circular… La revisión de los estudios sobre el tema demuestra que los cepillos que hacen movimiento de rotación y oscilación (cuando el cabezal gira en una dirección y luego en la otra) resulta ser una opción mejor que los manuales a la hora de eliminar la placa y reducir la inflamación gingival, siempre y cuando se use correctamente.

Los cepillos eléctricos requieren, por parte del usuario, de una técnica más sencilla que los cepillos manuales, pero de un tiempo de cepillado similar. Se trata, por tanto, de tener paciencia para pasarlo minuciosamente diente por diente y cara por cara. Si esta operación se realiza de forma correcta no sólo no se reduce el tiempo de cepillado sino que se iguala o incluso aumenta respecto al cepillado manual.

 

¿A quién aconsejamos el cepillo eléctrico?

El cepillo eléctrico está especialmente recomendado para personas con dificultades para cepillarse por sí mismos, como por ejemplo personas con discapacidades mentales o físicas.  Al tener el mango más grueso que el manual es también útil en pacientes con  que no pueden sujetar el mango más delgado del manual.

A las personas que se cepillan con mucha fuerza, es decir, las que realizan un cepillado agresivo, el cepillo eléctrico las puede ayudar, sobre todo porque hay modelos en el mercado que o bien te avisan o bien directamente detienen su funcionamiento cuando se realiza demasiada presión.

 

 

 

¿Recomendamos el colutorio?

Cuando preguntamos a los profesionales sobre la necesidad de utilizar un colutorio en nuestra rutina de higiene bucal diaria la respuesta es unánime, todos coinciden en la importante labor de los colutorios para conseguir una boca sana.

La elección del colutorio irá determinada en función de lo que queramos aportar al diente y a la encía. Así, por ejemplo, en pacientes con sensibilidad, se recomienda

el uso de colutorios con nitrato potásico; en pacientes periodontales, el uso de colutorios con Clorhexidina; en pacientes portadores de aparatos de ortodoncia, colutorios con Fluoruro Sódico, Provitamina B5, Vitamina E; y en pacientes con problemas de descalcificación dentarias, colutorios con alto contenido en flúor.

 

Y el tercer paso… hilo dental
El uso correcto del hilo dental elimina la placa y los restos de alimentos de lugares que el cepillo dental no puede alcanzar fácilmente: debajo de la encía y entre los dientes. Por ello, se recomienda el uso diario de hilo dental.

uso del hilo dental

Toma nota de la técnica correcta:

  • Coge unos 45 cm de hilo dental, enrolla la mayor parte del mismo alrededor del dedo anular, dejando 3 o 5 cm de hilo para trabajar.
  • Sostén el hilo dental tirante entre los dedos pulgares e índices, y deslízalo suavemente hacia arriba y hacia abajo entre los dientes.
  • Curva el hilo dental suavemente alrededor de la base de cada diente, asegurándose de que pase por debajo de la encía.
  • Para extraer el hilo, utiliza el mismo movimiento hacia atrás y hacia adelante, sacándolo hacia arriba y alejándolo de los dientes.

Tener una sonrisa perfecta es una de nuestras mejores armas de seducción. Eso lo sabemos todos, pero lo que quizás no tengamos tan claro es qué hacer o cómo conseguirla. La sonrisa de una persona puede ayudar a abrir innumerables puertas, ya sea en lo laboral, académico y por qué no en lo sentimental.

Es de suma importancia causar esa buena impresión.

¿Preparado para seducir? Te recopilamos en cinco claves los pasos a cuidar para lograr esa sonrisa perfecta.

1. Cepillo y cepillado

Cepillar los dientes después de cada ingesta de comida y al menos, tres veces al día. Nunca debes irte a la cama sin lavártelos y sin haber usado seda o hilo dental entre tus dientes.

Y no olvides una correcta higiene de tu lengua y paladar mediante limpiadores linguales o, incluso, con tu propio cepillo. Antes de usar cualquier colutorio es mejor que consultes a un especialista ya que algunos no pueden usarse en determinados casos y otros no se recomienda emplearlos de manera continua.

Cambia tu cepillo cada 3 meses, o siempre que las cerdas hayan perdido la forma y estén despuntadas.

2. Evita ciertos alimentos (azucarados, ácidos, café…)

Las bacterias productoras de caries se nutren especialmente de los alimentos ricos en azúcares.

Lo mejor que puedes hacer es intentar reducir su consumo y cepillártelos inmediatamente. Evita beber con frecuencia bebidas carbonatas o zumos ácidos (naranja, limón o pomelo) porque son capaces de descalcificar el esmalte de tus dientes y provocan el desgaste prematuro.

Otros como el café, el té o el vino pueden teñirlos. Usar pajitas para beber estos líquidos podría ser un buen consejo. Además, una buena opción si te encuentras fuera de casa y olvidaste tu cepillo de dientes es masticar chicles sin azúcar.

3. Cuidado con los cambios de temperatura

Un cambio brusco de temperatura en los alimentos que ingesta provoca aumento de la sensibilidad e, incluso, inflamaciones de lo vasos sanguíneos del interior de tus dientes.

4. Di “no” al tabaco

El tabaco provoca pérdida en la permeabilidad de las mucosas, es decir, disminuye la oxigenación de todo tejido, dando lugar al envejecimiento prematuro y ausencia de salud de los tejidos que rodean al diente.

5. Visita a tu dentista

Acude a tu odontólogo dos veces al año como medida de prevención y para realizarte una limpieza profesional. Recuerda que una boca sana nos ayuda a mantener la salud general al permitirnos masticar y tragar los alimentos eficazmente para absorber los nutrientes.

Qué es y por qué se hace el blanqueamiento de dientes

Durante los últimos años se ha puesto muy de moda un tratamiento en las clínicas dentales llamado blanqueamiento dental, el cual consiste en reducir en varios tonos el color original de las piezas dentales de los pacientes.

En otras palabras, se trata de un tratamiento estético que como bien indica su nombre devuelve el color blanco a los dientes mediante un proceso bastante sencillo que no supone molestia alguna para el paciente.

En la sociedad actual hay muchos causantes de la pérdida de color de los dientes: desde algunos medicamentos tales como las tetraciclinas hasta productos tan habituales en el día a día como el café o el .

Los dientes van adquiriendo poco a poco un color cada vez más amarillento que no se corresponde a los cánones actuales de estética: gracias al blanqueamiento de dientes, cualquier persona tiene acceso a un sencillo tratamiento que soluciona de forma realmente efectiva este problema.

Tipos de blanqueamiento dental

Generalmente hay dos tipos de blanqueamientos dentales:

  • Blanqueamiento externo: Es la técnica más habitual a la hora de blanquear los dientes, y consiste en varias sesiones en las que al paciente se le aplica técnicas tales como la exposición a la luz fría de arco completo o la utilización de férulas hechas a medida con una concentración de entre el 10 y el 30% de peróxido de carbamida.
  • Blanqueamiento interno: Se trata de una técnica bastante poco común, ya que normalmente se utiliza en los casos de pacientes en los que hay dientes no vitales que ya tienen realizado algún tratamiento de conducto. En este caso se aplica un producto por dentro del diente y también se puede complementar dicho proceso con el blanqueamiento externo.

Curiosidades: blanqueamiento mediante tiras

El blanqueamiento dental mediante tiras ha supuesto un interesante cambio en todos los pacientes que hasta ahora no podían permitirse costear el precio de un blanqueamiento en una clínica dental.

Este tratamiento es tan simple que cualquier persona puede adquirir a través de Internet las tiras que se emplean para el blanqueamiento, y simplemente siguiendo las instrucciones del fabricante se puede conseguir un resultado bastante visible teniendo en cuenta el precio del producto: obviamente es imposible conseguir el mismo color que se obtiene con los tratamientos profesionales.

De igual manera, lo recomendable en todos los casos es acudir en primer lugar a un dentista certificado para obtener un diagnóstico que valore qué tipo de tratamiento es el recomendado para blanquear los dientes, ya que no en todos los casos se puede hacer uso de estas tiras blanqueantes.

antes y después de un tratamiento de blanqueamiento dental

¿En qué consiste blanquear los dientes?

Durante los últimos años se ha puesto muy de moda un tratamiento en las clínicas dentales llamado blanqueamiento dental, el cual consiste en reducir en varios tonos el color original de las piezas dentales de los pacientes.

En otras palabras, se trata de un tratamiento estético que como bien indica su nombre devuelve el color blanco a los dientes mediante un proceso bastante sencillo que no supone molestia alguna para el paciente.

¿Qué es lo que ensucia nuestros dientes?

En la sociedad actual hay muchos causantes de la pérdida de color de los dientes: desde algunos medicamentos tales como las tetraciclinas hasta productos tan habituales en el día a día como el café o el té.

Los dientes van adquiriendo poco a poco un color cada vez más amarillento que no se corresponde a los cánones actuales de estética: gracias al blanqueamiento de dientes, cualquier persona tiene acceso a un sencillo tratamiento que soluciona de forma realmente efectiva este problema.

Tipos de blanqueamiento dental

Generalmente hay dos tipos de blanqueamientos dentales:

  • Blanqueamiento externo: Es la técnica más habitual a la hora de blanquear los dientes, y consiste en varias sesiones en las que al paciente se le aplican técnicas tales como la exposición a la luz fría de arco completo o la utilización de férulas hechas a medida con una concentración de entre el 10 y el 30% de peróxido de carbamida, en la mayoria de los casos. Estas dos tecnicas pueden ser utilizadas de forma individual o conjuntamente.
  • Blanqueamiento interno: Se trata de una técnica bastante poco común, ya que normalmente se utiliza en los casos de pacientes en los que hay dientes no vitales que ya tienen realizado algún tratamiento de conducto. En este caso se aplica un producto por dentro del diente y también se puede complementar dicho proceso con el blanqueamiento externo.

¿Tienes dudas? Consulta más información sobre el tratamiento de blanqueamiento dental.

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