Todo lo que necesitas saber sobre implantes dentales: tratamiento y elección de material

por / Martes, 11 noviembre 2014 / Publicado enTratamientos dentales
recreación de un implante dental y dos dientes sanos

Los implantes son la solución ante la carencia de algunas piezas dentales. Es la forma más natural posible de sustituir la pieza perdida. Si nos estamos planteando someternos a este tipo de tratamiento, debemos conocer en qué consiste y qué tipo de piezas son mejores y de mayor calidad para que el procedimiento no nos plantee ningún tipo de dificultad o problema.

Cómo se coloca y qué tipo de implante elegir

Lo primero que debemos conocer es cómo es el proceso de colocación de los implantes, que es el siguiente: en el hueco que ha dejado el diente que se ha perdido se coloca esta raíz artificial para simular la original y encima de esta raíz se sitúa una corona que imita el diente natural, siempre dando el resultado más parecido posible a la pieza original.

A la hora de decidir qué tipo de implante ponernos, debemos saber cuáles son los diferentes materiales con los que se fabrican y cuáles son las ventajas y desventajas de cada uno. A lo largo de los años se han realizado implantes de multitud de materiales, pero hoy en día el más utilizado es el titanio.

Hay cuatro tipos de implantes de titanio, pero se suele trabajar para implantología con los implantes de tipo IV, porque es que el tiene mejores características de resistencia, oxidación y no libera iones de titanio al medio. Se ha comprobado con numerosos estudios científicos que es beneficioso y compatible con el organismo ya que permite que el hueso vivo se integre de forma natural con él, como si fuera parte del cuerpo humano.

También existe la posibilidad para todos los pacientes reacios a implantarse metal, de que los implantes estén hechos de un material llamado zirconio: pero éste es un material mucho más frágil y es menos resistente ofreciendo una menor durabilidad que los implantes hechos de titanio.

Diferencias entre unos tipos de implantes y otros

Dónde realmente radica la diferencia entre unos implantes y otros, es en el bagaje científico que tienen detrás. Los implantes que llevan haciéndose desde hace 20 años, han sufrido mejoras y avances a lo largo del tiempo, además de tener multitud de estudios que respaldan su eficiencia y funcionamiento: no son iguales que los implantes que acaban de salir al mercado.

Gracias a estos avances y estudios, se descubrió que lo que realmente proporciona la calidad a los implantes es cómo está tratado su material: la rugosidad que tienen. Los implantes no podrían ser lisos porque sino no se pegarían, ya que las células óseas sólo se pegan cuando intuyen que hay rugosidad. La rugosidad es fundamental, porque no sólo hace que se pegue el tejido, sino que protege al cuerpo evitando así que los iones de titanio se diseminen por el organismo.

Por eso, la calidad de los implantes reside en cómo se ha tratado el material del que están hechos. Las diferentes casas comerciales estudian la bioactividad de los iones de flúor y de cloro para la fabricación de los implantes y que esto favorezca a su rugosidad, generando que sea más atractivo para el organismo.

Y una vez puesto…

El tiempo que puede pasar para poder comer una vez implantado varía según el paciente y la adaptación del propio implante en su cuerpo, pero el promedio es de 3 a 4 meses tras la colocación del implante. Hay casos en los que se puede continuar con el proceso de atornillado de los dientes en el mismo día de su colocación: esto es lo que se conoce como “carga inmediata”.

Una vez colocados los implantes hay que seguir las visitas programadas y el régimen de higiene bucal que nos marque el odontólogo.

Una limpieza con periodicidad tanto dental como de los implantes es fundamental para asegurarse que el procedimiento ha salido bien y progresa con total normalidad.

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